Esto se debería a que la respuesta del sistema inmune se encuentra vinculada a la del sistema endócrino, y las hormonas sexuales poseen efectos inversos sobre la inmunidad: la principal hormona femenina potencia la respuesta, mientras que la principal hormona masculina la suprime.
Para leer el artículo escrito por el Profesor Vicente Pallas Benet, y el Catedrático Javier Buesa Gómez, haga click aquí.
